Sooty, un amigo que se marchó

Cuando un amigo se va queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.
Mi perro Sooty, valenciano de nacimiento y madrileño por adopción, deja ese espacio que canta Alberto Cortés.
Nuestra amistad comenzó un febrero de 1999 en L’Eliana (Valencia) cuando, con sus cuatro hermanos, se lucía en una cesta en el escaparate de una bonita tienda de decoración. Había nacido el 25 de diciembre por la madrugada.
Desde ese momento vivimos las más variadas aventuras y desventuras.
Creció junto a mis hijos y formó parte de todos los acontecimientos familiares. En nochebuena se le cantaba el cumpleaños feliz, y en enero recibía regalos.
Pocas son las fotos donde mi perro no está presente.
Sooty se marchó el pasado 24 de septiembre al cielo de los perros dejando los más variados recuerdos.
Un tumor atacó su cabeza sin miramientos y se lo llevó casi sin darnos cuenta.
Nueve años de compañía, de fidelidad y agradecimiento mutuos. Sooty supo hacerse querer por todos los que le conocieron y seguirá presente en nuestra memoria por lo que fue, por lo que significó y porque, como dice mi madre, ‘cuanto más conozco a la gente, más quiero a mis perros’.
Me permito la licencia de hacerle un homenaje en mis blogs porque Sooty fue mucho más que un animal de compañía. Sooty fue mi amigo, el mejor de los que tengo y de los que he tenido.
Hasta siempre querido amigo!
.
Tag: General

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Vizcachón viejo….. me has hecho llorar. No te digo mas nada, tu ya sabes todo.